"Si quieres crecimiento y unión en tus relaciones.
no trates de modificar a los demás,
en todo caso modifica tu forma de ver las cosas"
Bob Mondel
Fanny Bernal Orozco*
Una vieja historia de Oriente, narra lo siguiente: Un hombre se sentía muy oprimido por su familia. Su esposa lo dominaba y sus hijos se reían de él. El hombre decidió que había llegado el momento de marcharse y buscar el paraíso. Después de mucho andar, conoció a un sabio que le dio indicaciones detalladas para llegar a él.
- Tendrás que caminar mucho tiempo, pero, al final, lo encontrarás.
El hombre emprendió el camino. Anduvo todo el día. Aquella noche, agotado, se paró en un hostal para dormir. Era un hombre preciso y metódico, así es que dejó sus zapatos apuntando hacía su destino para no perderse. Pero mientras dormía, un diablo malicioso se acercó sigilosamente y dio la vuelta a sus zapatos.
Al día siguiente, el hombre se puso en marcha, en la dirección opuesta al día anterior, hacia el punto de inicio. Empezó a caminar y el panorama le resultaba cada vez más familiar. Finalmente, llegó a su ciudad natal, creyendo que se trataba del paraíso.
- ¡Cómo se parece el paraíso a mi ciudad! -Se decía el hombre a sí mismo.
Su familia le dio la bienvenida, y él pensó: -¡Es asombroso! ¡Hay que ver cómo se parecen a mi esposa y a mis hijos! Pero al ser el paraíso todo le parecía hermoso. Su esposa y sus hijos eran encantadores. Estaban llenos de cualidades, que nunca antes había notado. -¡Qué raro! Todo se parece tanto a mi vida anterior , pero, a la vez es tan diferente.
Tomado de la revista Mente Sana, citado por Piero Ferruci y Vivien Reid.
La manera como se ve y se piensa la vida, influye enormemente en las relaciones que se tienen consigo mismo y en la forma como estas se tejen con los demás. Es muy posible que en la vida familiar ocurran cosas que hagan difícil la convivencia y que además alteran el juicio, la comunicación y las manifestaciones afectivas. No se le puede llamar hogar a un número de personas que viven bajo un mismo techo pero aisladas sin compartir espacios, ni participar de acciones cotidianas, que convoquen algún acercamiento.
Son familias que viven en constante desequilibrio, a veces hay algún integrante que se preocupa, que hace intentos por atraer a los otros, sin embargo no es lo usual y estas conductas originan soledad, retraimiento, confusión, y rabia entre otras emociones.
En estos espacios de "familia", no se atreven a hablar de lo que quieren y necesitan realmente, sus frustraciones y deseos se ocultan o disfrazan y los sueños se posponen a veces definitivamente, cada uno se oculta en su coraza, con infinidad de preguntas sin respuestas, viven como si fueran unos completos desconocidos y como si esta actitud no fuera suficiente, se exasperan, agotan, irritan, y la única salida para algunos de sus integrantes es salir huyendo, como el personaje de la historia del día de hoy, quien se fue de su casa con la idea de encontrar el "Paraíso".
Una pregunta respecto a este tema, puede ser:
-¿Será que el paraíso se puede encontrar, sin cambiar de actitud?
Puede ser, sin embargo, en muchas ocasiones hay que hacerse partícipe del diseño de este, y una de las obras para lograrlo, es la transformación individual e interior, es como cambiarse las gafas, pensar que siempre las ha usado de color oscuro y que por una situación límite y crítica, debe comenzar a usar sus lentes de otro color, tal vez un color que permita ver la luz que hay en el mundo exterior y ojalá la luz que no ha visto en su universo interno.
Cuando se mira a la familia, o a las demás relaciones del entorno con las gafas que se han usado a lo largo de la vida, quizás lo que se mire es, que los demás tienen la culpa de lo que sucede, se hacen suposiciones, se interpreta y se juzga, generalmente hacia afuera, es como si todos se equivocaran y hubiera sólo un inocente. Esto significa que se requiere observar, analizar y reflexionar lo que sucede y no, simplemente, un día tomar la decisión de salir corriendo y evadir las responsabilidades. En cualquier familia, se parezca ésta al infierno o al paraíso, cada integrante muy seguro ha puesto poco o mucho para que los sentimientos y actitudes terminen así. -¿Si esta historia se parece a la suya, qué puede usted hacer para transformarla? -¿Qué tipo de gafas tiene puestas? -¿Cree que vale la pena invertirle a algunos cambios para mejorar las relaciones? -¿Tal vez necesita el apoyo de alguien para que le redireccione su camino?.
*Psicóloga
La manera como se ve y se piensa la vida, influye en las relaciones que se tienen consigo mismo y en la forma como estas se tejen con los demás.
